Sin duda, es una pregunta muy difícil de responder y que probablemente muchas personas se han hecho en algún momento. Además, empezar a llamar a las cosas por su nombre, reconocer como maltrato psicológico las conductas que una persona está teniendo contigo, puede ser un paso muy difícil. Ponerle nombre hace que muchas personas sean todavía más conscientes de lo que están viviendo.
La realidad es que, más allá del nombre que reciba la situación (bullying, mobbing laboral, maltrato psicológico…), lo importante es cómo te hace sentir y el impacto que está teniendo en tu vida. Si la persona que tienes al lado te hace sentir insegura, te juzga, te critica, te manipula —aunque sea de forma muy sutil— y, como consecuencia, sientes que estás perdiendo tu paz mental, probablemente ha llegado el momento de detenerte y preguntarte qué está pasando.
Porque nadie que te quiere bien debería hacerte sentir así.
Fíjate en la conducta
Es algo que siempre les digo a mis pacientes. Lo más importante es la conducta. Una persona te puede decir que te quiere mucho, que tiene muchas ganas de verte, que quiere estar contigo y cuidarte… Pero si en el día a día, la realidad es que no te escucha, minusvalora tus opiniones, no te da preferencia sobre otras personas, no tiene tiempo para ti, te trata mal, te dice cosas despectivas… esa persona no está siendo coherente con lo que dice. Y, cuando las palabras y los hechos no coinciden, son los hechos los que deberían ayudarte a entender la realidad.
Algunas señales que pueden hacerte reflexionar
- Empiezas a pedir perdón continuamente.
- Empiezas a dudar de tu criterio.
- Empiezas a cuestionar tus recuerdos.
- Ya no sabes qué pensar.
- Ya casi no te reconoces.
No siempre es fácil darse cuenta
Una de las razones por las que resulta tan difícil identificar el maltrato psicológico es que no suele aparecer de un día para otro. En muchas ocasiones comienza de forma muy sutil y se alterna con momentos de cariño, de tranquilidad o con promesas de cambio. Esa mezcla puede hacer que una persona dude constantemente de lo que está viviendo y tarde mucho tiempo en reconocer que algo no va bien.
Lo más importante
No te obsesiones con poner una etiqueta a lo que estás viviendo. Si una relación está deteriorando tu bienestar, haciéndote perder la tranquilidad o alejándote de la persona que eras, merece la pena detenerte y preguntarte qué está ocurriendo. Pedir ayuda no significa que estés exagerando; significa que estás dando importancia a cómo te sientes.
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En él encontrarás explicaciones claras, ejemplos cotidianos y herramientas para entender lo que has vivido y empezar, poco a poco, a volver a ti.